Hace unos días estaba preparando mi ponencia para GIRA Mujeres Weekend, evento impulsado por Coca Cola y organizado por Impact Hub Madrid. Se trata de un programa de mejora de la empleabilidad e impulso al emprendimiento, que busca ofrecer a las mujeres capacitación y formación para su desarrollo laboral. Próximamente escribiré el post sobre mi experiencia en este evento que tuvo lugar en Salamanca, los días 1 y 2 de junio

Pues bien, mi tema era «Retención de talento y Gestión de equipos». Quería poner un ejemplo con un caso de fracaso. Ya sé que normalmente buscamos «casos de éxito» para ilustrar un tema, pero me pareció oportuno un caso de fracaso, porque es igual de rotundo, de evidente y de llamativo que un caso de éxito… Y a la vez diferente.

Y el caso «Hundimiento del Titanic» me pareció un «gran caso de fracaso» para explicar qué no hay que hacer en la gestión de equipos. O dicho de otra forma, cómo una nula, deficiente o mala gestión de un equipo nos lleva al hundimiento en el sentido más literal de la palabra.

Gestion de equipos

Hagamos un poco de historia. Según cuenta National Geographic, el Titanic era un trasatlántico de colosales dimensiones para la época. Un barco insumergible, construido en dos años, que navegó durante cuatro días y medio, y, tras chocar con un iceberg, se hundió en dos horas y 40 minutos llevándose consigo más de 1.500 vidas.

A parte de extravagancias, realidades y leyendas… veamos seis de los errores que provocaron su hundimiento y que todos tienen que ver con la gestión de equipos:

PRISAS INNECESARIAS. Los propietarios querían impresionar al mundo, quería batir un récord de velocidad, asumiendo riesgos aparentemente imposibles. Recorriendo una ruta que ya sabían de antemano que estaba plagada de icebergs.

Cuántas veces en una empresa o en un proyecto «las prisas y ganas de impresionar con nuestro producto o servicio» llevan a la catástrofe.

Seamos rápidos y eficaces, pero no irresponsables. Hay pasos que no nos podemos saltar.

AHORROS LETALES. Parece que, a pesar de la fastuosidad, el armador quiso ahorrar un poco en materiales, por lo que el casco presentaba impurezas letales, que a la hora del hundimiento fueron importantes, quizás no decisivas, pero sí importantes.

Muchas veces como emprendedores queremos ahorrar. Y por supuesto que hay que optimizar los recursos, pero nunca a costa de la seguridad.

Hay materias en las que no se puede ahorrar, ni comprar a bajo precio. Es preferible pagar lo que vale, o simplemente no exponerte a ese peligro y no asumirlo. El dicho «lo barato sale caro» se suele cumplir.

ASUMIR RIESGOS. Sólo había botes salvavidas para la mitad del pasaje. Dice la historia que fue una decisión de la compañía, porque con tantos botes no se veían bien en un barco de este tipo. ¿Quién iba a pensar en que iba a ocurrir una tragedia?

Qué gran error asumir riesgos creyendo que «eso» nunca nos va a pasar a nosotros.

Por ejemplo, a la hora de redactar nuestros contratos, no incluir las cláusulas necesarias para un determinado caso, impago por ejemplo, o bien otros casos según el sector, o al revés, firmarlas a pesar de ir muy en nuestra contra porque la otra parte te dice, si eso no es nada, es la misma para todos. 

EMPLEADOS QUEMADOS. El operador de la radio no debía tener un buen día, ya que la radio parece que se había estropeado, volviendo a funcionar muchas horas después. Y el operador que seguramente estaba de mal humor por tener muchos mensajes atrasados, mandó callar cuando otro barco le avisaba del peligro de los iceberg. Apagó la radio y se fue a dormir.

Las personas que forman los equipos es el mayor valor. De nada sirve si esas personas no son responsables, no son tratadas de la debida manera o no saben cual es su cometido. Por otro lado, cuando un empleado se siente incapaz de asumir todas las demandas y está abrumado se suele decir que está «quemado» y por tanto es imposible que desarrolle su trabajo de una forma responsable: mala atención al cliente, falta de calidad, dejadez.

Suficiente decir que ese síndrome ha llegado hasta nuestros días. La OMS acaba de incluir el «síndrome del empleado quemado» entre las enfermedades laborales.

FALTA DE COMUNICACIÓN INTERNA. Para colmo, según cuentan, hubo dos errores muy graves de comunicación.

1) Al parecer se recibió el aviso de la proximidad de iceberg en la zona, pero la información nunca fue llevada a la cubierta de mando. De haber llegado el dato, es probable que el comandante hubiese decidido reducir la velocidad, evitando quizás la tragedia.

2) El segundo error fue después de la colisión, cuando el barco ya empezaba a hundirse. Uno de los oficiales le pidió al capitán si había que empezar a embarcar a los pasajeros en los botes salvavidas. La respuesta fue positiva, con la orden de poner a las mujeres y a los niños primeros. Sin embargo el oficial entendió que solo podían subir las mujeres y los niños, y prohibió a muchos hombres que subieran. La consecuencia fue que gran parte de los botes se fueran medio vacíos. Solo había embarcaciones salvavidas para la mitad de los pasajeros, por lo que solo se salvaron una cuarta parte de los viajeros.

Por inverosímil que nos parezca, pudo ser posible que sí se dieran todos los errores anteriores.

Una mala comunicación interna es un cáncer dentro de una organización y de un equipo.

Los sistemas de trabajo y comunicación, al igual que los procedimientos deben ser claros. Todo el equipo debe saber qué ha de hacer, tiene que asumir las responsabilidades encomendadas. Y sino, hay que tomar las medidas oportunas, pero no dejarlo pasar, porque algún día, pasará.

FALTA DE LIDERAZGO. El capitán se vio superado por los acontecimientos. La falta de liderazgo quedó patente en todos los momentos: antes, durante y después. Además parece que tampoco controló la evacuación, permitiendo que se fueran los botes incompletos.

Un líder no puede dejar desamparado a su equipo mientras ocurre una tragedia o un acontecimiento extremo. Tiene que ser capaz de abordar el problema y poner todos los medios a su alcance para darle una solución.

Ser líder no es fácil, porque como emprendedores muchas veces no estamos acostumbrados o preparados para dirigir equipos. Nuestra empresa es unipersonal. Y cuando pensamos en delegar y delegamos, nos vemos desbordados pensando en cómo voy a hacer para explicar lo que han de hacer y supervisarlo.

Por eso, contar con ayuda de profesionales es tan importante. Saber redactar tus procesos de trabajo, saber qué delegar y en quién hacerlo te resolverá más de un problema.

Será ficción o realidad, leyenda o exageración, pero de lo que estoy segura es que cuando algo «hace aguas» no es por un sólo motivo y todos los motivos expuestos son perfectamente posibles.

Te dejo una infografía hecha por mí para que lo veas de forma más gráfica:

Caso Titanic: 6 errores a evitar en la gestion de equipos

Infografía
Caso Titanic: 6 errores a evitar para una buena gestión de equipos

El caso TITANIC nos ilustra cómo, teniendo un producto aparentemente imbatible e invencible, se pueden dar unas casuísticas reales que nos lleven a la catástrofe.

Seguramente en una empresa no estemos hablando de 1.500 vidas, pero sí que podemos estar hablando de proyectos que no salen o que literalmente se hunden por no haber construido de antemano un sistema y unos procesos capaces de sacarlo a flote. Según mi experiencia lo problemas anteriores ocurren todos los días y, tú que estás leyendo este post, seguro que te vienen a la mente casos o personas similares.

La buena noticia es que, aunque no es fácil, se les pueden dar solución desde la previsión y la organización.

Deseo que te haya sido de utilidad para visualizarlos y así tomar las medidas necesarias y reconducirlo si es que te identificas con alguno de los errores expuestos.

Estaré encantada de ayudarte en la gestión online de tu negocio, supervisar y redactar tus flujos de trabajo, así como ayudarte a delegar. Tengo años de experiencia en desarrollar este trabajo con un alto nivel de exigencia, siempre junto a la alta dirección y ahora por cuenta propia desde hace años como emprendedora digital.

Cuéntame tu opinión y tu experiencia.

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Fuente: Crear mi empresa | Fuente imagen portada aquí | Fuente foto GMW: Vega Gómez

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Carmen Burillo Muñoz
Online Business Manager | Asistente Virtual

https://carmenburillo.com/

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